lunes, 19 de diciembre de 2011

Jackie big tits


Lo peligroso de bajar al rio no es ahogarse.
Eso al menos alimentaría a los peces.
Lo peligroso de bajar al río

es encontrar una pepita de oro.
Oro como su olor
que no se guarda en ningún frasco,
que solo lo disfruta el osado que se atreve
a acercarse a su pelo
arriesgando su corazón guerrero.

Pechos grandes a juego con unos ojos
que desprecian la perfección
y solo quedan en segundo plano
con la sonrisa más bonita jamás soñada por el diablo.

Cuando esa pepita de oro resbala entre tus dedos
y se pierde en el fondo,
solo se puede hacer una cosa.
Remar rio abajo cantando historias viejas
hasta encontrar otra pepita de oro,
con la esperanza de que sea tan brillante como la aterior.

1 comentario:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar